domingo, 30 de diciembre de 2012
...
...Cuando no tuve nada que perder, lo recibí todo.
...Cuando dejé de ser quien era, me encontré a mí misma.
...Cuando conocí la humillación y seguí caminando, entendí que era libre para escoger mi destino.
No sé si estoy loca o si todo ha sido un sueño que no conseguí entender mientras duró.
No puedo diferenciar las cosas, todo es tan cotidiano, tan vacío….
Por eso tengo claro que hay dos tipos de mundos: aquel con el que soñamos y el que es real.
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